Alegría hecha a mano

por Carolina Espinosa

Imágenes: Gentileza de Rocío Alegría

Conocí los amigurumis siendo muy pequeña, mi abuela paterna los hacia sin tener idea que se llamaban de esa forma. Hasta el día de hoy, a más de 10 años de su partida, cada vez que veo uno, recuerdo sus manos tejiendo algún nuevo personaje. El trabajo de Rocío me transporta a esa niñez, a esos tiempos. Los colores, las figuras, los detalles, la alegría…la alegría hecha a mano.

 

¿Quién es Rocío Alegría?

 

Soy una mujer de 37 años muy amiga de la vida y de sus cambios. Me encanta la lluvia y la naturaleza, tanto así que hace 5 años me fui de Santiago a vivir al sur (Villarrica). Amo hacer todo tipo de deporte, de hecho, estudié para ser profe de Educación Física, pero mi pasión más grande en la vida es viajar y conocer lugares y culturas nuevas. Y en la cotidianeidad soy feliz tejiendo, bailando, cantando (sobre todo en karaoke) y conversando eternamente, de todo y nada, con mi pareja y mis amigas.

 

¿Cómo y cuando llegas a ser diseñadora de Amigurumi?

 

Hace 7 años nos fuimos de viaje con mi pololo (hoy marido) a recorrer toda América Latina. Pasamos un año y medio viajando por todos los países de Sudamérica y Centroamérica con la mochila al hombro y para aprovechar los eternos viajes que hacíamos en bus, tejía. Al principio me tejía gorros y guantes para el frío, pero a medida que nos íbamos acercando al calorcito me vi forzada a cambiar los proyectos tejeriles. En esa misma época, en mi familia y en mis amigas, vino el boom de las güagüas, así que se me ocurrió empezar a tejer algo entretenido para ellos y así, buscando en internet, descubrí los amigurumi.

 

Fue un flechazo a primera vista. Al principio empecé siguiendo un par de patrones pero después descubrí a varias artistas del tejido qué creaban sus propios patrones y dije: ¿y por qué yo no?

 

Todo fluyó muy rápido. Sin darme cuenta fueron apareciendo un montón de personajes en mi cabeza, muchos que aún tengo en espera porque muchas veces me falta el tiempo para tejer todo lo que quiero.

 

Me encanta mezclar y combinar colores y me parece desafiante crear tantas cosas desde la base de algo tan simple como el punto más básico del crochet (que es el punto principal de todos los amigurumi).

 

Me encanta que todo forme parte de un conjunto, por eso me gusta crear colecciones que van formando mini mundos dentro de este mundo inmenso de alegría, que me invento todos los días.

 

¿Qué es lo que te motiva a crear y enseñar un mundo de alegría?

 

Mi motivación personal es tener una vida sencilla haciendo algo que amo. Y amo lo que hago porque siento que, con mis manos, creo un mundo en que, los más pequeños, pueden conectarse con lo simple.

 

Desde la creación de mis diseños intento alejar a los más chicos del bombardeo constante que reciben de los medios, dando a entender que todo es desechable, y trato darles un espacio para que se encuentren con las cosas buenas que nosotros disfrutábamos y apreciábamos en nuestra infancia, con esos juguetes que nos duraban toda la vida y que atesoramos como los recuerdos más lindos de esa época.

 

Y en mis clases intento que los grandes se vuelvan a conectar con esa magia interna que, sin darnos cuenta, dejamos que la rutina y las responsabilidades vayan apagando. Trato de enseñarles todo lo que sé para que ellos logren apropiarse de sus creaciones y del tiempo que dedican a eso. Disfruto mucho acompañando a mis alumnas en su reencuentro con esas capacidades que creían olvidadas o creían no tener, a través de algo tan simple como tejer.

 

 

¿Se puede vivir de la artesanía? ¿Cuál es el secreto?

 

Sí, se puede, pero primero te tiene que gustar mucho ¡pero mucho! lo que haces, para que no sientas como un sacrificio o una carga todo el trabajo que tienes que hacer. Porque detrás del trabajo "hecho a mano" hay un mundo inmenso, muchas veces muy desconocido y poco valorado por el resto.

 

No sé si hay un secreto. Lo esencial es estar dispuesta a trabajar mucho, organizarse bien y ser perseverante. Yo intento reinventarme constantemente en mi trabajo, ya no sólo tejo como el primer día, ahora diseño, preparo tutoriales, enseño la técnica en clases presenciales, grupales y particulares, y armo kits de tejidos para que otros puedan tejer mis diseños. Y espero pronto tener lista mi página web para llegar a más personas con más sorpresas.

 

En lo personal, decidí dedicarme a esto porque me hace feliz y esa es una de mis prioridades en la vida. Mi objetivo no es ser millonaria, mi objetivo es tener una vida simple en la que yo sea dueña de mis tiempos y en donde pueda disfrutar todos los días de mi trabajo y de mis tiempos de ocio, compartiendo y enseñando lo que sé. De esta manera, siento que soy un aporte a los demás.

 

 

Si le pudieras dar un consejo a la Rocío de 5 años ¿Qué le dirías?

 

Le diría que todo va a estar bien. Le diría que no tiene que demostrarle nada a nadie, ni siquiera a ella misma. Que equivocarse es parte del proceso, parte del aprendizaje. Y que buscar la perfección, la mayoría de las veces, nos aleja de nuestra meta y no nos deja disfrutar del esfuerzo y de las ganas que le ponemos a lo que estamos haciendo.

Le diría también que tener pena es un sentimiento igual de válido, y necesario, que la alegría. Que sacar la pena afuera hace bien, no nos hace débiles, de hecho, nos deja el alma más liviana, nos deja espacio para acumular más alegrías. Ese es un consejo que todavía le tengo que dar, de vez en cuando, a la Rocío de 37 años.... pero creo que ya lo está aprendiendo.

 

 

Para conocer más del trabajo de Rocío:

www.alegriahechaamano.etsy.com | @alegriahechaamano

 

 

 

TRADUCCIÓN CHILENO - ESPAÑOL

 

POLOLO: PAREJA FORMAL ANTES DE SER NOVIOS. PASAN A SER NOVIOS CUANDO LA PAREJA DECIDE CASARSE.

GÜAGÜAS: BEBÉS.

“UN MONTÓN”: MUCHOS.

 

 

AZOTEA
 
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